Historia de Liébana

La tradición histórica de Liébana parte de la época del Neolítico. Rica en monumentos megalíticos, hay vestigios de su poblamiento desde de la Edad de Bronce. Todo el valle cuenta con innumerables restos que dan fe de las distintas civilizaciones que la han habitado.

Así, se pueden encontrar huellas del paso de los romanos y los visigodos. Pero es durante la época de la invasión árabe a la Península Ibérica cuando el valle de Liébana conoce uno de los periodos de mayor expansión, ya que Liébana fue uno de los lugares desde donde se organizan algunas de las campañas militares contra los árabes. Muchos cristianos se refugiaron en esta comarca, lo que supuso que surgieran muchos pueblos, casi todos han llegado a nuestros días. También en esa época se fundan muchos monasterios en tierras lebaniegas y alrededor de ellos se produce una rica vida cultural.

Desde entonces, Liébana ha ocupado un lugar importante en todos los acontecimientos históricos nacionales.

El arte en Liébana
 

El patrimonio histórico-artístico cuenta con elementos de gran interés, como la iglesia mozárabe de Lebeña, del siglo X, y el monasterio románico de Piasca, correspondiente al siglo XI. En el monasterio de Santo Toribio de Liébana, a 3 kilómetros de Potes, se encuentra la reliquia del Lignum Crucis, el fragmento de mayor tamaño que se conserva de la Cruz de Jesucristo. Situado en el monte Viorna, el monasterio fue fundado en el siglo VI, aunque la actual iglesia corresponde al siglo XIII, y ha sufrido importantes ampliaciones. 

Torre del Infantado en Potes
     Torre del Infantado en Potes

 

              Beato de Liébana