Comarca de Liébana
NUESTRA COMARCA

El valle de Liébana está situado en Cantabria, delimitado por la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa, con parte de su territorio en la Reserva Nacional del Saja y en el Parque Nacional de los Picos de Europa. En la articulación de estos dos altísimos macizos se ubica el bello valle de Liébana, que en el fondo se mueve entre los 100 metros de altura sobre el nivel del mar de la Hermida y los 300 de Potes, su capital.

La salida natural del valle es el desfiladero de La Hermida, una impresionante garganta de 20 kilómetros que ha ido excavando en las rocas calizas de los Picos de Europa el río Deva, que desemboca en el mar Cantábrico por la localidad de Unquera. Los otros accesos del Valle de Liébana son el Puerto de San Glorio, que une Cantabria y León y el Puerto de Piedras Luengas, que une Cantabria y Palencia.

Liébana es uno de los destinos vacacionales más afamados de Cantabria, y un ejemplo de desarrollo del turismo interior. Por su situación, rodeada por altas montañas en todo su perímetro, la zona está favorecida por un microclima benévolo y un gran valor paisajístico. Lugar tradicional para el turismo rural, uno de sus atractivos importantes es el carácter auténtico que han sabido conservar sus núcleos de población rural, en los que el estilo arquitectónico popular es muy definido, marcado por el importante papel estructural y ornamental de la madera de roble. Liébana está dividida en varios valles, concretamente los de Camaleño, Vega de Liébana, Pesaguero y Cillorigo. Queda otro municipio en Liébana, Tresviso, situado fuera del valle, en plenos Picos de Europa y lugar donde se elabora el afamado queso de Tresviso.

Teleférico de Fuente De

De los valles, el más poblado es el de Camaleño, en cuyo extremo superior se encuentra Fuente Dé, donde un teleférico salva casi mil metros de desnivel hasta el mirador del Cable, visita obligada para cualquiera que quiera sentir de cerca la grandiosidad de los Picos de Europa.

Los pueblos lebaniegos son todos de una belleza singular, todos ellos gozan de paisajes y entornos grandiosos, y en ellos se conserva toda la tradición de la arquitectura popular de la zona. Así, en Potes, la capital de Liébana, está declarado como Conjunto Histórico Monumental y las localidades de Mogrovejo, en el valle de Camaleño, y Dobres y el barrio de Cucayo, en el valle de Vega de Liébana, son conjuntos históricos rurales. Otras aldeas o pueblos cuya visita es recomendable son Castro-Cillorigo, Colio, Pido, Espinama, Mogrovejo, Valdeprado, Luriezo o Cahecho. Pero cualquier pueblo lebaniego es en sí mismo un monumento a la naturaleza y la tradición.

Liébana es un lugar excelente para la observación y disfrute de la naturaleza. Cuenta con grandes extensiones de roble, encina y haya, y algunas manchas de especies menos habituales, como el alcornoque, únicas en Cantabria. Con una docena de cumbres que se elevan entre los 2.000 y los 2.600 metros sobre el nivel del mar, en el Parque Nacional de los Picos de Europa y sus alrededores se encuentra el hábitat de diversas especies muy escasas, como el rebeco, el águila real, el urogallo o el oso. Los ríos lebaniegos, por su parte, tienen una gran fama truchera. Las pistas forestales, los caminos vecinales y una buena cantidad de senderos, algunos de ellos señalados de cara a los visitantes, son una invitación permanente al paseo y la caminata, en medio de una naturaleza que resulta exuberante en todas las épocas del año.

La comarca es zona de montañeros, y las rutas a pie o sobre esquíes en los Picos de Europa son bien conocidos por todos los aficionados a la montaña. Además, en los últimos años se ha desarrollado la práctica de diferentes deportes que se benefician de las excelentes condiciones del terreno. Liébana puede recorrerse a pie, en bicicleta, a caballo, o sobre vehículos todo terreno, y en diversos puntos se pueden contratar excursiones por todos estos medios. También son cada vez más practicada y accesibles nuevas modalidades deportivas como el parapente y el descenso de cañones fluviales.

El patrimonio histórico-artístico cuenta con elementos de gran interés, como la iglesia mozárabe de Lebeña, del siglo X, y el monasterio románico de Piasca, correspondiente al siglo XI. En el monasterio de Santo Toribio de Liébana, a 3 kilómetros de Potes, se encuentra la reliquia del Lignum Crucis, el fragmento de mayor tamaño que se conserva de la Cruz de Jesucristo. Situado en el monte Viorna, el monasterio fue fundado en el siglo VI, aunque la actual iglesia corresponde al siglo XIII, y ha sufrido importantes ampliaciones. En este lugar, en el siglo VIII, vivió y escribió su obra Beato de Liébana, autor de los "Comentarios al apocalipsis", importantísima obra alto medieval en la que se condensa una importante muestra del pensamiento de la época, y una auténtica joya artística por sus ilustraciones policromas. Santo Toribio de Liébana comparte con Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela, el privilegio del Año Jubilar, cuando la festividad del santo, 16 de abril, cae en domingo, se abre solemnemente la puerta del Perdón del monasterio y se inaugura el Año Santo Lebaniego, concediéndose el jubileo (exención de todos los pecados cometidos) a todos aquellos que pasen peregrinen al monasterio.

Ilustración Beato de Liébana

Liébana cuenta con una rica gastronomía, que se beneficia en parte del microclima existente en la zona. Cuenta con una importante tradición en la elaboración de quesos y embutidos de carne de jabalí y venado. El plato típico es el cocido lebaniego, a base de garbanzo. Liébana produce además miel, muy buena fruta y frutos secos, y el famoso licor de orujo.