Fecha de publicación: 14/01/2007

Inaugurada la exposición fotográfica de Shin Yamazawa

Alfonso Gutiérrez, Justo Barreda, Yamazawa y Palazuelos durante el acto inaugural.

El Centro de Estudios Lebaniegos acogió el pasado miércoles, día 10, la inauguración de la exposición 'Miradas del alma', del fotógrafo japonés Shin Yamazawa. En ella se incluyen retratos de algunos de los más prestigiosos cantaores y bailaores de flamenco: Carmen Linares, Chano Lobato, Estrella Morente, Esperanza Fernández, Antonio Núñez 'El Chocolate', Sara Baras. Asimismo, el autor recoge movimientos de escenas taurinas de la mano de un Jesulín de Ubrique cadencioso y elegante en su torsión corporal.
El acto inaugural, que tuvo lugar a las 8 de la tarde, estuvo presidido por el director general de Cultura, Justo Barreda y junto a él, como anfitrión, Alfonso Gutiérrez, regidor de la villa de Potes. Durante el mismo, el director general pronunció unas emotivas palabras al hilo de la nacionalidad del autor manifestando que 'una vez más en este mundo tan complicado presentamos la frontera que no existe, la del arte'. A continuación Gutiérrez añadió alegóricamente que 'los Reyes Magos de retorno  a Oriente han dado paso a un artista oriental en nuestra tierra'.
La exposición permanecerá en el CEL hasta el día 30 de enero y podrá ser visitada de lunes a domingo en horario de 4 a 8 de la tarde.
Con ésta, son ya 21, de un total de 26, las exposiciones que se vienen realizando por toda la geografía cántabra con motivo del Festival de Fotografía de Cantabria, Foconorte. Dentro de este mismo programa se desarrolla un concurso fotográfico para nobeles que pretende dotar de una beca al ganador y de este modo fomentar este arte. Por su parte, Pedro Palazuelos, propietario de la galería ZOOM manifestó que 'además se está recopilando un innumerable número de fotografías históricas que documenten y  enriquezcan los archivos de esta región. 
Enamorado de la cultura española
Shin Yamazawa nació en Chiba (Japón) y, aunque se inició artísticamente en el cine, no tardó en decantarse por la fotografía. En España ha desarrollado gran parte de su carrera como fotógrafo tras más de 15 años viviendo en nuestro país

UN RATO CON YAMAZAWA
Cuando los ojos de oriente se posan en el occidente más racial, cuando un japonés ávido de captar sensaciones nuevas con el objetivo de su cámara ve desfilar ante sí el repertorio de gestos y movimientos de un universo flamenco cargado de magia, el resultado no podía ser sino una serie de retratos llenos de intensidad y fuerza. Tanta fuerza como refleja su autor, quien participó personalmente de las labores de colocación de todas y cada una de sus obras en las paredes de la sala de exposiciones del Centro de Estudios Lebaniegos ante los ojos, atónitos una vez más, de quienes le conocieron.
La luz y el color que el artista nipón consigue en sus instantáneas, gracias a una técnica con la que retoca levemente los negativos, evocan aquellas pinturas rupestres de Altamira, con tonos de tierra que él conoce tan bien. Los quejidos oscuros, emociones y sentimientos desgarrados muestran la faceta más racial de una tierra como la española.

- Usted capta momentos muy concretos y puntuales de cada actuación. 'Qué busca en esas imágenes?
- Mostrar mi punto de vista de lo que sucede en el escenario, son retratos lo que yo hago. Mis retratos de los bailaores y cantaores. No lo que están representando, sino sus interiores.
- Supone un reto para usted lo que expresan?
- Desde luego que lo es, son mi técnica y mi línea de trabajo las que marcan una diferencia. El prisma es distinto. Yo busco la pasión expresada en estado puro y conseguirlo desde luego que es todo un reto
- Fotografía a artistas. Es por ello usted un artista?
- No, los artistas son ellos, pero cuando yo busco un modelo para fotografiar, busco el canon, el mejor exponente que ese arte me pueda ofrecer. El resultado está ahí, ante nuestros ojos.
- 'Con qué ojos ve la gente nipona estas fotografías de gestos y facciones de cantaores cuando expone en su país?
- Les encanta. Vendo muchas de mis obras allí, porque todo lo español les fascina. Lo menos complejo es el baile, porque el cante ya reviste la dificultad del idioma entre otros aspectos.
- Hay muy pocos fotógrafos españoles que plasmen la tauromaquia y el flamenco. A menudo  se ven fotos, pero siempre con carácter informativo. 'Tiene que venir un japonés a mostrar los sentimientos que existen en este arte?
- Pues, sinceramente, yo creo que sí. Un español desde que nace está en contacto con este arte, lo respira. Mis ojos llegaron aquí, lo que se puede decir en blanco, y se abrieron de repente a esta fascinante realidad. Así lo plasmo en mi obra.
- Lo más típicamente español, aunque no nos identifique a todos por igual, gusta bastante a los japoneses. 'Por qué ocurre esto, siendo un pueblo con una idiosincrasia tan diferente a la nuestra?
- Porque el primer atisbo de occidente que apareció en Japón fue el de un español, San Francisco Javier, allá por el siglo XVI, luego existe un vínculo secular. Además en mi país se estudia mucho la historia de España, aprendemos de ella, la guerra civil española es algo que estudiamos y nos conmueve tanto sufrimiento entre familiares.
- Perdone una pequeña indiscreción. Usted reside en España desde 1991 y se vino aquí porque se enamoró del país, y de alguien más 'no?
- En efecto, conocí en Japón a una madrileña y hoy es mi mujer, con ella tengo dos hijos, madrileños también, por supuesto'Pero la primera vez que yo vine a España fue invitado por la Embajada española en mi país para asistir a un concierto del gran Paco de Lucía. Él me enganchó al arte flamenco.
- La obra  se titula 'La Mirada del alma' 'Cómo ve un ciudadano japonés nuestra tierra, Cantabria?
- Esta es una tierra de gran elegancia, la gente es muy educada en sus modos y actitudes, y luego está ese mar que relaja y entusiasma la vista. Una auténtica maravilla'
- Es la primera vez que visita Liébana?
- Sí, y me ha encantado Potes, que es lo que he visto hasta ahora y el Centro de Estudios Lebaniegos es un  escenario de excepción.
- Sentimos curiosidad por saber cómo ve un japonés el arte taurino y el flamenco.
- Como una expresión del alma humana, una exteriorización del 'yo' interior en una desgarradura. Es algo muy difícil de conseguir y el flamenco lo plasma en su plenitud.
- Dicen que Liébana tiene una luz especial. 'Le gustaría fotografiarla?
- Sí, desde luego aquí hay excelentes fotógrafos, pero a mí me gustaría verla desde mi línea de trabajo y técnica personal.
- El color y el movimiento en sus fotografías tienen algo especial, recuerdan'
- Las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira. Yo tenía 7 años cuando ví por primera vez unas fotos de estas pinturas en un libro en mi país. Recuerdo el impacto que me provocaron y cuando ya era  adulto tras una larga espera de 4 años pude por fin visitarlas. Creo que era el año 2000. Hubo un antes y un después, ese movimiento, ese color rojo de la tierra'se grabaron en mi mente, permanecí en la cueva, observándolas, durante 40 minutos.
- La Consejería de Cultura con motivo de la celebración del Año Jubilar Lebaniego ha convocado a un sinfín de artistas entre los que se encuentra usted. Este hecho le ha traído hasta nosotros. 'Va a aprovechar para conocer la celebración y la zona en la que permanecerá su exposición?
- El hecho es ineludible, lo he comentado con mi gran amigo, Pedro Palazuelos y él hará de cicerone, enseñándome todos estos rincones y particularidades