Fecha de publicación: 19/06/2006

El mercado de Potes, una antigua tradición

Puestos del mercado de Potes

El mercado de los lunes ha sido lugar de encuentro de los lebaniegos y punto importante de venta de los magníficos productos de la tierra.

 

Para un lebaniego, acudir al mercado semanal que se celebra todos los lunes en la villa de Potes es parte de una antigua tradición. La asistencia a este mercado aparece documentada en 1291, cuando el rey Sancho IV ordenaba que las personas que asistían a él tenían obligación de guardar sus armas en la posada hasta el regreso a sus hogares. Por tanto, durante años ha sido lugar de encuentro de los lebaniegos y punto importante de venta de los magníficos productos de la tierra: quesos, manzanas, peras, cerezas, cebollas, nueces, castañas, garbanzos, patatas...

 

El mercado de los lunes ha sido lugar de encuentro de los lebaniegos y punto importante de venta de los magníficos productos de la tierra. Los deliciosos quesos, donde se incluyen las dos denominaciones de origen con que cuenta la comarca: "Picón Bejes-Tresviso" y "Quesucos"; las manzanas, peras, cerezas y otras muchas variedades de fruta; las cebollas de Bedoya; las nueces y castañas... Aún se puede contemplar en la plaza la estampa de alguna mujer pesando con la antigua romana.

 

El aspecto gastronómico es sin duda uno de los más relevantes de Potes y de toda la comarca. La villa cuenta con un buen número de restaurantes de todos los estilos y categorías en los que se puede degustar gran variedad de platos. El cocido lebaniego es una de sus estrellas culinarias, a base de los garbanzos típicos de la zona (pequeños y tiernos), cecina o carne, berza y relleno.

 

Las carnes son también de primera calidad en Potes, ya que nos encontramos en una zona eminentemente ganadera. Gozan asimismo de merecida fama los platos de caza mayor (jabalí y corzo) y los pescados de río como las truchas y los salmones del Deva. Los quesos artesanos son otro de los bocados más exquisitos de la zona junto con los postres caseros, como los frisuelos, el arroz con leche, los canónigos y los típicos sequillos de Potes.

 

Mención aparte y destacada merecen los famosos licores de elaboración artesanal, el orujo y el tostadillo. En torno al orujo se ha llegado a consolidar una fiesta muy popular, que se celebra anualmente en el mes de octubre con el fin de promocionar un producto que se fabrica en alquitaras con la cosecha de las numerosas viñas de la zona. Este popular licor es el complemento ideal para otra de las bebidas propias de la comarca lebaniega, el té de los Picos.

 

Todos estos productos gastronómicos típicos podemos encontrarlos reunidos en el tradicional mercado que se celebra todos los lunes en la Plaza de Potes. Se trata de un mercado de hondas raíces históricas, punto de encuentro tradicional donde los lebaniegos intercambiaban sus productos agrícolas.