Fecha de publicación: 18/05/2006

Continúan las obras para acoger a más peregrinos en Potes

Los bajos se encuentran en la plaza del templete de Potes

Cuando se acondicionen los "bajos" comenzarán los trabajos del convento de San Raimundo

Los locales conocidos como los 'bajos' de Potes ya están a punto de ser rematados para su utilización como albergue para los peregrinos que a lo largo del Año Jubilar Lebaniego lleguen hasta la capital de la comarca. Fuentes cercanas al proyecto confirman que, en breve, estas dependencias abrirán sus puertas como lugar de descanso tras el esfuerzo del camino y se convertirán en punto de referencia para la convivencia de muchas personas venidas de todos puntos del planeta.

Al término de los trabajos de rehabilitación de estos locales darán comienzo las obras en el convento de San Raimundo, donde se encuentra situado el Ayuntamiento. De este modo se espera que los visitantes se puedan alojar bajo la plaza de la capital lebaniega mientras se llevan acabo los preparativos en el segundo albergue de Potes.

Por otro lado, Jesús María Madariaga, el fraile responsable del albergue situado en las inmediaciones del monasterio de Santo Toribio, afirma que está satisfecho del funcionamiento del mismo y explica que «el goteo de gente es constante con un incremento importante los fines de semana». Mientras, el prior del monasterio, Luis Domingo Gaya, afirma que «los comentarios que nos llegan son muy positivos. La gente se encuentra a gusto y nosotros no hacemos distinciones de ningún tipo, no discriminamos al visitante cultural del peregrino religioso. Todos ellos son bienvenidos».

Iniciativa privada

Esta red de albergues contempla también una iniciativa privada. Dentro de una semana se abrirá un local situado en las instalaciones de los apartamentos Brisas del Deva y que tendrá capacidad para 40 personas. Estos días se ultiman sus detalles mientras, los peregrinos ya están siendo ubicados en otros establecimientos de la villa lebaniega. Por su parte, el propietario de este nuevo albergue, Carlos Matesanz, explica que están derivando a todos los que que quieren pernoctar en Potes a otras instalaciones, en concreto el hostal Coriscao, también de su propiedad. El empresario explica que la experiencia resulta «enriquecedora. Como hostelero estoy acostumbrado a acoger a visitantes pero los peregrinos llegan con sus credenciales y el hecho de sellarlas lleva consigo un protocolo que te hace vivirlo con ellos, viendo desde dónde vienen y por dónde han encaminado sus pasos».