Fecha de publicación: 05/06/2006

La Señora de los Pastos ya está en su santuario de Áliva

En plena línea divisoria entre Campu Mayor y Campu Menor se encuentra la ermita de la Salud

Romeros y ganado se unieron en una dura subida a uno de los parajes más bellos de los Picos de Europa
Rondaban las 9 de la mañana cuando caminantes, vehículos todo terreno, lugareños y extranjeros se encaminaban con un mismo rumbo, Pembes, uno de los pueblos de montaña más espectaculares de la comarca lebaniega, situado a las faldas de los Picos de Europa. Más de un centenar de romeros subieron en procesión, ayer, sábado, acompañando a la Virgen de la Salud hasta su ermita, situada en las praderías del puerto de Áliva donde esperará al 2 de julio, para que sus devotos la vayan a visitar y venerar en su día de fiesta. Mientras tanto velará por los pastos tan apreciados en una comarca ganadera como es la lebaniega.
La Patrona del valle de Camaleño fue llevada en andas y caminando como manda la tradición, en una jornada de sol que dio comienzo con paso firme y seguro, en esta pequeña  localidad del valle, desde donde partió la comitiva.
Al llegar a la maja de Cogollos la procesión detuvo su paso y como es habitual todos los romeros degustaron los tortos que proporcionó la Junta Vecinal de Pembes. Por su parte, El Coterón fue el artífice de deleitar los paladares con buen vino español y el posterior orujo, gentileza que los romeros aceptaron agradecidos tras una ardua caminata en un día de calor.
Guardiana del ganado
En este punto obligado de descanso, la comitiva tuvo la oportunidad de compartir unos momentos de solaz con los ganaderos que junto a sus reses se encaminaban a los puertos donde pastarán hasta la llegada del otoño.
Cada año, la tradición reza que los animales se suban a Áliva el mismo día en que se sube la Virgen a su santuario. De este modo, Ella velará por el ganado hasta su regreso a los pueblos. Ovejas, cabras, caballos y vacas comparten los pastos con rebecos y demás especies del Parque Natural de Picos de Europa.
 El sol estaba en su zenit cuando dio comienzo la celebración de la habitual misa que presidió el padre franciscano, Óscar Solloa, párroco de la Virgen de la Salud. Al acto, que se desarrolló en el exterior de la ermita debido a su pequeño tamaño y gran número de personas asistentes, asistió la diputada regional por el Partido Popular, María Luz Lerín, Seguidamente, tuvieron lugar el almuerzo y la consabida siesta  en los prados que rodean a la ermita de la Salud, cobijo, de la Señora de las praderías de Áliva.