Fecha de publicación: 03/07/2006

Día Grande de la Salud en las praderías de Áliva

Más de 2.000 romeros acompañaron a la Señora de Áliva en su día grande.

Declarada Fiesta de Interés Turístico, cada año condensa a miles de romeros en el marco incomparable de los Picos de Europa. Los jóvenes de la comarca volcados con la tradición

Cuando uno sube por primera vez a la Salud y tiene la ocasión de contemplar el paraje en que se emplaza la ermita de la Señora de los Pastos, el corazón se le encoje  ante las praderías que dan paso al sendero que conduce al santuario.

Armonía y serenidad serían dos términos perfectos para describir un día cualquiera en ese incomparable lugar en que el ganado pasta tranquilamente y es visitado por las múltiples aves que frecuentan los Picos.

Pero ayer, domingo, 2 de julio, día de la Salud, el ambiente era otro, era un día de fiesta, la Señora de las Praderías condensó, en una jornada de sol agradable, a miles de romeros entorno a su ermita.

En Campo Mayor, en Campo Menor, en el refugio de Áliva, en los diferentes senderos de montaña que llevan a la ermita, bajo las diferentes carpas que se habilitaron para la ocasión, sentados, tumbados o de pie; había gente por doquier. Y no solo era gente mayor, no, eran jóvenes, niños y adultos en un día especial que se acercaron a pie, a caballo, en todoterreno, en quad, en todo tipo de vehículos hasta el corazón de los Picos.

La misa celebrada por Óscar Solloa, padre franciscano del monasterio de Santo Toribio,en el exterior de la ermita dado su pequeño tamaño, tuvo lugar a las doce del mediodía y con ella dieron comienzo todas las actividades programadas para la jornada. Le ayudaron el padre Bernardo, capellán de Valdecilla, quien año tras año no falta a esta cita, Vitorio Zabalbogeaskoa, antiguo prior del monasterio, y Juan José Caldevilla, canónigo de la catedral de Santander.

Asistieron acompañando al alcalde de Camaleño, Juan Manuel Guerra, y al teniente alcalde, Andrés López, los alcaldes de Potes y Cillorigo de Liébana, Alfonso Gutiérrez y Jesús María Cuevas, respectivamente. Asimismo, estuvieron presentes las diputadas regionales por el Partido Popular, María Luz Lerín e Isabel Urrutia, la secretaria general, María José Sáez de Buruaga y el presidente del Partido Popular,  Ignacio Diego.

Anecdótico

Por su parte, el Club de Fútbol de Camaleño ofrendó flores a su Patrona por su reciente ascenso a Primera Regional y el conocido pintor lebaniego, Joaquín Besoy, capturó pinceladas de luz para sus cuadros.

Posteriormente, y tras la procesión tuvo lugar el maratón, luego, tortos, bailes regionales, gaita y tambor y concurso de Canción Popular. Actuaron Avelina y Alejandro y todos, absolutamente todos, comieron en siete Fuentes. Ya por la tarde, la consabida carrera de caballos y la tradicional carrera de la rosca en diferentes modalidades enardecieron los ánimos de los presentes. El Rosario de las 6 fue el broche final en el puerto de Áliva pero, tras despedir a la Virgen, Espinama esperaba a todos con una parrillada y posterior verbena que se prolongó hasta la madrugada. Los jóvenes de la comarca acudieron a esta tradicional fiesta que con las múltiples actividades que se organizan fomenta la deportividad de grandes y pequeños. Durante la jornada, agentes del Parque Nacional de los Picos velaron por el buen transcurso de la misma delimitando las zonas de acceso y aparcamiento de vehículos.

'Ven a ver a la Virgen, verás que bonita es y que chiquitina'. Con estas palabras, una joven  madre lebaniega lleva a su hijo en brazos a contemplar por primera vez a la Patrona de Camaleño. Probablemente, sea su primera subida al puerto. La raigambre de su gente le llevará a perpetuar la tradición, año tras año.