Fecha de publicación: 03/01/2006

El hielo, única secuela del primer embate invernal

LA BRAGUÍA. Un grupo de jóvenes juega con la nieve en el alto de la Braguía.

El hielo, única secuela del primer embate invernal. Un buen número de carreteras acusa la combinación de las bajas temperaturas y los restos de nieve. Ed. Digital. El Diario Montañes

El hielo, única secuela del primer embate invernal. Un buen número de carreteras acusa la combinación de las bajas temperaturas y los restos de nieve. El paso por Cantabria del primer frente en lo que va de invierno apenas ha dejado más secuelas que el hielo, que se acumula en las zonas umbrías y que cuando lo hace en carreteras y viales encierra el lógico peligro para la circulación.

Así se han visto afectadas una decena de rutas y tramos de la red regional (ver recuadro). Las principales incidencias -poblaciones aisladas, cortes de carreteras, dificultades en las vías nacionales- se han solventado con rapidez. De hecho, este temporal se ha caracterizado por las bajas temperaturas, más que por las precipitaciones. Allí donde están habituados a este tipo de dificultades confirman que esta primera ola ha traído más frío que nieve. «No ha caído mucha nieve», afirmaba Lines Vejo desde Caloca (Pesaguero) mientras veía «un sol espléndido», lo mismo que Arancha, en Bustidoño (Valdeprado del Río), donde el sol ayudaba a quitar riesgo al hielo que hacía de la carretera de Aldea de Ebro «una pista de patinaje». Por aquella comarca se marcó ayer la mínima regional: 9,7 grados bajo cero en el observatorio de Polientes, seguido de los 8 grados bajo cero de Tresviso, localidad que ayer rompió su incomunicación gracias a un tractor-cuña del Ayuntamiento y una fresadora llegada desde Asturias, «aunque la carretera está como un cristal y sólo se puede ir por ella con cadenas», afirmaba Feliciano Campo. Una temperatura similar se había dado en Cotillos (Polaciones), donde Paula Robledo señalaba: «Aquí la lumbre no duerme». También en San Pedro del Romeral el hielo y las placas causaba algún problema, pero se había podido restaurar las comunicaciones con barrios como los de Aldano o Vegalosvahos. En los ayuntamientos de Camaleño, Pesaguero y Cabezón de Liébana todos los núcleos estaban abiertos. Máximas muy bajas La nieve acumulaba espesores en torno al metro en puntos como Pidedrasluengas y Cotillos, y sobre medio metro en Fuente Dé, Pido, San Pedro, Bustidoño, Caloca o Tresviso.

En cuanto a los termómetros, las mínimas oscilaron entre los -9.7 grados registrados en Polientes y los 1.3 de Torrelavega, 1.5 de Ontón, 2.8 de San Vicente y 3.3 de Santander. En la capital, la máxima no pasó de 3.5 grados, y en Torrelavega de 1.4 , de tal modo que en ambos puntos la oscilación a lo largo de todo el día fue de tan sólo una décima. En Nestares la temperatura máxima no pasó de los 0 grados, y en Polientes de 0,5 grados.

Ed. Digital. El Diario Montañes