Fecha de publicación: 02/05/2006

Más público que ganado en la feria del Primero de Mayo

Se ofertaron pocas terneras de corta edad, en una feria atípica.

Se vendió un camión de vacas para Salamanca y Logroño Cientos de personas se dieron cita en la capital lebaniega

Ayer, festividad de San José Obrero, y el Día Internacional del Trabajo, se celebró en el recinto de La Serna, de Potes, la tradicional Feria del Primero de Mayo, con más pena que gloria en participación de ganado, muy por debajo que en ediciones anteriores. No así de público o visitantes, que llenaron a rebosar el escenario, la mayoría, turistas y peregrinos para ganarse el jubileo en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, con motivo del Año Santo, cuya puerta del perdón se abrió hace una semana. Les dió la oportunidad, de paso, de vivir la feria ganadera en su propia salsa. Para Logroño y Salamanca se vendieron vacas de pasto con crías.

Largas caravanas de coches desde mediodía se formaron en dirección a Potes por la carretera de La Hermida, bordeando el río Deva, sobre todo a partir de las 11 de la mañana. En muchos tramos retenciones durante varios minutos. A esa hora, y hasta la una del mediodía, cruzar la villa era lo más costoso.

La Benemérita hizo durante toda la jornada una gran labor canalizando el intenso tráfico en todo el recorrido hasta Santa Toribio. Familias enteras se veían por doquier de distinta procedencia, no solamente de Cantabria, sino de otros lugares de España.

El certamen

La oferta de ganado, más bien corta, mucho menor que otros años, limitándose a vacuno de varias razas cárnicas, predominando la asturiana de los valles, pardo alpina y cruzadas, dado de vida, de abasto muy pocas reses y terneros pasteros y mamones a modo testimonial, ejemplares de caballar mayor y menor y pare usted de contar. De ovino, caprino y porcino ni una sola res. Hace dos décadas en esta fecha se celebraban allí grandes concursos, organizados por la antigua Asociación de Labradores y Ganaderos. Esto se recordó con cierta nostalgia ayer en La Serna, donde la palabra más repetida era 'esto va a menos', refiriéndose a la ganadería y la propia feria. En aquella amplia comarca el fuerte de la economía es ahora el turismo, a lo que se ve.

Tomás Fernández, ganadero y tratante de Ocejo presentó en la feria un lote numeroso de vacas de varias razas de aptitud cárnica, con crías, la mayoría. A media mañana se cargó un camión con dos pisos, de vacas y terneros, con destino a Logroño y Salamanca, marcando precios entre 783 y 1.562 euros. Por dos novillas pardo alpinas, muy buenas, pidió a uno de Posadillos, 2.584 euros.

Llamaron la atención los novillos de esta raza, de un año de edad, valorados en 1.352 euros. Es lo que ofrecieron a sus dueños los hermanos Salceda, de Pembres, quienes manejan una explotación de pardo alpina exclusivamente. En la misma tienen un toro de seis años, para padrear, 'el mejor del Norte de España', afirmó uno de ellos. Los terneros pasteros cotizaron entre 510 y 570 euros y los mamones buenos un poco menos, mientras que el ganado de abasto de calidad, en vacuno, precios de sostenimiento. Los terneros charoleses de cinco meses de vida, para sementales, se hicieron a 901 euros unidad. Caballar se vendió muy poco.