Fecha de publicación: 01/11/2006

El arte rupestre de la cornisa cantábrica, en el camino del Patrimonio de la Humanidad

Un momento de la reunión celebrada ayer en Potes.

El Consejo de Patrimonio Histórico aprobó ayer en Potes el expediente para la candidatura que se presentará finalmente ante la UNESCO

El Consejo de Patrimonio Histórico, órgano de coordinación entre el Ministerio de Cultura y todas las Comunidades y Ciudades Autónomas, se reunió ayer en el Centro de Estudios Lebaniegos, de Potes. A la reunión, que estuvo presidida por el director general de Bellas Artes y Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, Julián Martínez, asistieron los directores generales de Cultura y Patrimonio de todas las Comunidades Autónomas, así como Ceuta y Melilla.

Acuerdos

Entre los puntos acordados en este encuentro, al que ayer asistió el Consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Javier López Marcano, para presentar a los asistentes el Año Santo Lebaniego y el programa desarrollado en 'Cantabria 2006. Liébana Tierra de Júbilo', se aprobó oficialmente el expediente que el Ministerio de Cultura presentará ante la Unesco de la candidatura del Arte Rupestre de la Cornisa Cantábrica para su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Dicha candidatura, la única que España presentará ante la Unesco en 2007, supone una ampliación de la declaración en 1985 de Altamira como Patrimonio de la Humanidad y agrupa a un total de 14 cuevas con arte rupestre pertenecientes a Cantabria (8), Asturias (4) y País Vasco (2).

Impulso

Esta decisión representa «el reconocimiento del patrimonio rupestre que posee el norte de España», en opinión de López Marcano, y supone, además, «un impulso para que la Cornisa Cantábrica sea conocida a nivel mundial».

El consejero ha explicado que el informe final que se presentará ante la Unesco «es un trabajo bien armado, fruto de meses de trabajo y de una gran coordinación entre las tres Comunidades Autónomas» y ha subrayado que las 14 cuevas que finalmente se han seleccionado «deben considerarse como un conjunto y referencia de las cerca de cien cavidades con arte rupestre que agrupan Cantabria, Asturias y el País Vasco».

El papel de Cantabria

Por su parte, Julián Martínez recordó ayer en Potes el importante papel que juega Cantabria en el campo del Patrimonio Paleolítico. «No sólo por contar con Altamira y un gran conjunto de cuevas de gran valor, sino también, por su papel fundamental e histórico en todo lo que se refiere a investigación científica en torno a la Prehistoria».

El director general de Bellas Artes y Bienes Culturales subrayó, además, que elevar a la clasificación de Patrimonio de la Humanidad a las 14 cuevas es también «una forma de proteger un patrimonio tan frágil como el de las pinturas que albergan estas cavidades y representa una puesta en valor de las mismas».

De las catorce cavidades seleccionadas para ser declaradas Patrimonio de la Humanidad, la mayor parte, ocho, pertenecen a Cantabria ( Chufín, Hornos de la Peña, Las Monedas, La Pasiega, El Castillo, El Pendo, La Garma y Covalanas), cuatro a Asturias (La Peña de Candamo, Tito Bustillo, Llonín y El Pindal) y dos al País Vasco (Santimamiñe y Ekain).